—Realicé una breve prueba con ella —repuso el sabio—. La puse un día atrás y oprimí el botón. Me vi a mí mismo —mi propia espalda— saliendo de esta sala. Me causó cierta impresión, como pueden suponer.

—¡Trato hecho! —exclamó el señor Decker—. Ve a buscar la cera y la aguja —luego se miró las uñas—. Las tengo muy cortas. Te daré un mechón de cabellos.

—Mira —dijo Dreena con voz excitada, señalando algo que caminaba hacia ellos—. ¡Una nueva criatura! Los perros han desaparecido y algo los sustituye. Estoy segura de que ya nos han olvidado.

–Hija su a día buen un dijo-. Clave ecuación la encontrado he y.

Afuera, la noche era silenciosa y estrellada. En el salón de la casa se respiraba un ambiente tenso. El hombre y la mujer que allí estaban se contemplaban con odio, a unos pocos metros el uno del otro.

—No se meta en lo que no le importa —dijo el joven, propinando un nuevo latigazo al can.

Para su sorpresa, el ladrón fue capaz de dar una explicación perfectamente lógica y comprensible de la inusual y especializada naturaleza de sus robos. No lo soltaron, claro está, y eventualmente fue juzgado, pero recibió una sentencia muy suave pues incluso el juez reconoció que, aunque sus métodos para conseguir gatos eran ilegales, su objetivo no dejaba de ser laudatorio.

Al contrario de lo que piensa la gente, las margaritas hablan.

La esposa del señor Decker acababa de regresar de un viaje a Haití —viaje que había realizado sola—, para que las cosas se calmasen un poco antes de abordar la cuestión del divorcio.

Había encontrado instrucciones muy sencillas para llamar a los demonios y someterlos a su voluntad.

Ella, entonces, tranquilamente salió de la habitación y abandonó el hotel. Encontró a un taxista y, por señas, consiguió que la llevara al bazar, donde encontró al fakir.

—Tal vez no hubiese podido hacerlo… porque eso hubiese sido alterar el pasado. Es la antigua paradoja de los viajes por el tiempo, como ustedes saben. ¿Qué pasaría si uno volviese al pasado para matar a su propio abuelo antes que este se casase con su abuela?

—Deténgase, doctor, o apretaré el botón ahora mismo. Deme tiempo para que le explique.

«Ahora sabemos —escribió Spencer— que un objeto que se mueve a una velocidad superior a la de la luz viaja hacia atrás en el tiempo. Por lo tanto, la flota vengadora debió llegar a su punto de destino, de acuerdo con nuestro tiempo, antes de su partida.»

El señor Walter Baxter fue durante mucho tiempo un ávido lector de historias de crímenes y detectives, así es que, cuando decidió asesinar a su tío, sabía que no debería cometer un solo error.

Le hizo temblar el espectáculo de aquel ser tumbado a sus pies. Uno puede acostumbrarse a ello después de un rato, pero él no lo había logrado nunca. ¡Eran unas criaturas tan repulsivas, con solo dos brazos y dos piernas, y una piel horriblemente clara y sin escamas…!

Show more
mastodon.cloud

Everyone is welcome as long as you follow our code of conduct! Thank you. Mastodon.cloud is maintained by Sujitech, LLC.